
Don Severino, invitado, familiar de Ludovico, Eugenio Derbez; antes de morir pide como ultima voluntad que Ludovico conviva con sus cenizas durante dos días, ya que nunca lo pudieron hacer en vida; si cumple con esta condición le heredara una mansión y acciones de sus empresas, de lo contrario pasara en manos de su ex-socio Don Camerino, Juan Verduzco; pero sucede que Ludovikito, Miguel Pérez, tira las cenizas sobre unas galletas y pierde la herencia.

