
En Chipiona, 1954, Rocío de nueve años, gana un concurso en Sevilla. Quiere ser cantante. Una amiga de la familia convence al abuelo para venir a Madrid, junto a su madre. Cocha Piquer, le recibe para escucharla cantar, pero no la valora. A partir de ahí empezará su camino por los Tablaos.

