
Un amigo de Arturo es promovido como gerente general y Magda lo convence para que le dé un mejor puesto a Arturo. Luis tiene que vender mochilas y guarda las ganancias en una de ellas para que Pedro no lo encuentre, pero mientras él no está Pedro vende la mochila que tiene el dinero. Magda invita a los vecinos a una cena en su nuevo pent-house, pero mientras ven la tele descubren que el jefe de Arturo está involucrado en lavado de dinero.

