
Julia desconfía de su marido, Miguel, porque sabe que la reunión que dice tener con los funcionarios japoneses es mentira. La realidad es que lo espera otra mujer. Su amante, Isabel, lo aguarda en vano y cuando ve que él no llega a la cita decide acudir a su apartamento. Una vez que se encuentran los tres, Julia propone que cada uno se acueste con quien quiera, pero Miguel se enoja alegando que su pedido es una inmoralidad.

