
Al quedarse huérfano Julio, un niño de once años, viaja a la ciudad de México en busca de su tía Mónica que trabaja en Garibaldi. Ahí, Julio se involucra con niños delincuentes y traga fuegos. Conoce a Cecilia, una bondadosa mujer paralítica, dueña de un restaurante quien le ayuda. Cecilia es empujada escaleras abajo por uno de sus empleados que intenta robarle y los niños lo atrapan.