
Un médico se niega a salvar la vida de una criatura, por su odio a los homosexuales. / Desde que Wendy visitó la tumba de la cantante, Jenni Rivera, ha sido poseída por su espíritu y ahora no habla, solamente canta. Por su parte, su esposo quiere que ella haga terapia, pero ella dice que cantar no tiene nada de malo.